Grupo inicial de clases de salsa en Malaga

Avenida de Plutarco número 57, que es la calle donde están todos los bares de tapas de Teatinos.

Ven a bailar gratis con nosotros la noche del viernes al sábado. A las 00:30 horas.
Clases de salsa gratis en Marmita

En marmita se imparten clases de salsa. Tenemos nivel inicial para personas que nunca antes hayan bailado salsa, y más adelante, clases de nivel medio para aquellas personas que ya sepan algo.

En nuestras clases de salsa de nivel iniciación aptas para novatos totales, para personas que nunca han aprendido a bailar ni salsa ni ningún otro baile, comenzamos desde cero desde lo más básico hasta que ya el primer día salimos de la clase habiendo hecho nuestra primera figura de baile.

Algo muy básico y muy simple, algo que todo el mundo se va a dar cuenta que lo acabamos de aprender y que somos unos auténticos novatos bailando salsa, pero es lo que sabemos hacer y nadie nació sabiendo ya bailar salsa.

Durante el primer mes de clases de baile repetimos una y otra vez lo mismo que hemos hecho ese primer día, hasta que ya lo hacemos de una forma tan natural como el caminar y es a partir de ese primer mes cuando ya pasamos a un grupo de nivel medio, con compañeros que llevan bailando salsa más tiempo que nosotros y a quienes interesa bailar con novatos para así perfeccionar, mientras que a los novatos les interesa bailar también con personas que llevan más tiempo bailando que ellos.

¿Cuanto se tarda en aprender a bailar salsa? – Un año más o menos. Si has visto publicidad de que puedes aprender a bailar en un mes, puedes llamarlos mentirosos tranquilamente. Se tarda un año, y a veces incluso más, dependiendo de las veces que salsa a practicar lo que has aprendido en clase.

¿El horario de nuestras clases de salsa? – Siempre la noche del viernes al sábado, y comenzamos a las 00:30 horas, porque es el horario ideal cuando ya has cenado. Más tarde el bar está cerrado, y más pronto está lleno de personas cenando.

Recuerda que nuestras clases, son probablemente las más divertidas clases de salsa en Málaga.

Prueba una clase y si no te gusta, te vas tan ricamente. No pierdes nada: es gratis.


Diccionario de Animadores Salseros
Escrito por Juan Pachanga (de la revista salseros)

Entre los muchos personajes que hay en las noches salseras, están los Animadores y las Animadoras. Ellos son los encargados de romper el hielo y encender la velada. Son un recurso casi indispensable y el alma de toda salsoteca. Vaya este pequeño guiño, a esos que nos hacen las noches bailongas más entretenidas.

Tomar un micrófono y ponerse a la cabeza de los aficionados salseros para hacerles dar unos cuantos pasos, no basta para ser animador. El genuino es líder sin proponérselo y tiene un don para arrastrar gente. Pero en honor la verdad, hubo una época en la que estos personajes de la noche salsera estaban más valorados, y su papel era casi imprescindible. Últimamente, en los sitios donde el nivel de baile es muy elevado, parece que son innecesarios, pero para quien empieza tímidamente en el mundillo, ellos son el mejor aliado, son los que le empujan a dar sus primeros pasos… aunque luego no se lo reconozcan.

El animador conoce al público de su discoteca y tiene que trabajar en equipo con el Dj (quien es el verdadero responsable del ambiente). Muchas veces, cuando ambos no llevan buena relación, el animador suele romperle el ambiente al Dj, y éste puede ponerle las canciones más penosas durante una animación. Este suplicio lo ha sufrido más de uno, así que el matrimonio Dj-Animador es la mejor garantía para llevar una sesión con éxito.

Lo peor que puede hacer un dueño de discoteca es decir al animador cuándo debe o no bailar. Él lo sabe. Si hay ambiente, trabaja a la sombra, conversa, acoge y baila con los clientes pero, cuando el ambiente está encendido y le obligan a animar, le violenta porque para los bailadores más que una animación es un verdadero coñazo, porque les corta el rollo. Los hay de todo tipo y especies, pero todos tienen su encanto.

El… “Me tás estresaaando”

Se lo toma todo con calma. Desde que le dicen ¡Ve a animar! ¡¡Corre!!, hasta que llega a la pista y se coloca el micrófono, han pasado tres canciones. Está falto de energía y con sólo verlo da sueño. Generalmente hace dos números y luego se sienta en un rinconcito de la barra lo más escondido posible para que los clientes no le saquen a bailar.

El hiperactivo

Al contrario que el anterior, éste no para en toda la noche. La única forma de que se esté quieto es que le den un valium. Si no se le controla, saca a bailar hasta al portero y sus animaciones son más parecidas a una clase de aeróbic que a una simple animación de discoteca. Los dueños de la sala suelen mantenerle alejado del alcohol y, sobre todo, de cualquier bebida energizante.

El cascarrabias

Es el que invita a bailar a la cliente bajo amenaza de muerte o lanza “indirectas” por el micro para recordarles lo plasta y lo muermos que son por no querer bailar. En estos casos, lo que apetece es cantarles la “Cumbia de los aburridos” de Calle 13 “…Los que nunca bailan que se quedan arrinconaos sin levantarse con los huevos pegados al muslo bendito…”. Si puede tirar a la clientela por un brazo o por la oreja para que bailen en el centro de la pista, lo hará. Para él, el fin justifica los medios.

El locutor

Baila bien, la verdad, pero su verdadera vocación es la de locutor. Si le dan el micro, está toda la noche dale que te pego y no hay manera de que lo suelte.

El ligón

De casanovas y enamoradizos está lleno este mundo, así que ¡Cuidado chicas!, porque suelen calentar la oreja como ninguno mientras bailan. Éste suele ser muy mujeriego y si está de buen ver, se lo suelen rifar al final de la sesión. Lo mejor en estos casos es disfrutarlos y evitar enamorarse.

El inconSciente

Es el que tiene dotes artísticas genuinas, baila de todo y todo lo hace bien, tanto que acojona a la gente de tal manera que se queda solo en plena animación porque da vergüenza bailar a su lado. Generalmente, cuando llega al éxtasis, se olvida de que es una animación y no puede seguirlo ni su… santa madre, porque improvisa cada segundo y son pasos que sólo él puede hacer. Es un poco chulo, divo y le encanta exhibirse y que lo admiren

El previsivo

Se ve poco, pero existe. Es el que suele decir: ¿vamos a girar eh?… cuando yo lo diga… voy a contar hasta tres… y cuando acabe el tres giramos ¿vale?… allí vamos, uno… dos… tres… ¡¡AHORA!!. No es una broma, es un caso de la vida real.

El mafioso

Es pedante, prepotente, sabe rodearse de seguidores que bailan bien y, cuando sale a animar, éstos le secundan sus pasos apropiados para que se luzcan, si algún despistado bailador poco experimentado se le cuela a su lado, sus secuaces lo van empujando disimuladamente hacia la última fila. También organiza ruedas, escogiendo a dedo a quienes lo hacen quedar bien y baila sólo con chicas guapas y de avanzado. Nunca va solo, lo rodea una comitiva de aduladores.

El camaleónico

Va a días. En ocasiones está eufórico, saluda a todos, los abraza, los besa y está creativo y pletórico. Otros días está seco, deprimido, no saluda ni conoce a nadie y el cliente es el que lo anima.

El cubano chauvinista

Según la Wikipedia chauvinismo es “patrioterismo a la creencia narcisista próxima a la paranoia y la mitomanía de que lo propio del país (o región) al que uno pertenece es lo mejor en cualquier aspecto”. No todos los cubanos lo hacen, pero muchos tienen su grito de guerra ¡¡Agua!! ¡¡Mano pa’arriba mi gente!! ¡¡Yo traigo la sabrosura de mi Cuba!! Cuba..Cuba, Cuba Cuba… No animan ni un merengue, ni una bachata, ni nada que no provenga de su país, ni siquiera salsa, sólo timba. También está el cubano-convertido, que los imita en gestos, vocabulario y hasta en acento… aunque no sea de allí. Menos mal que generalmente abundan animadores cubanos normales ¡que son una maravilla!

El animador

Dulce, consciente, divertido, espontáneo, carismático, sencillo, gran bailador y hasta psicólogo. Odia el protagonismo y ama la discreción. Los hay que dejan una huella imborrable. Sirvan estas líneas para rendirle un merecido homenaje. Gracias por llenarnos de alegría, salsa y sabor.

Como toca decir en estos casos… Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.