El hombre en la salsa

El hombre no hace mariconadas bailando salsa.
¿Cómo baila salsa un hombre?

Empezar a hacer clasificaciones es fácil. Lo malo es una nunca sabe cuándo ni dónde va a terminar…

En la salsa yo he conocido a un número importante de clases de hombres.

Incluso los hay inclasificables.

A nadie le gusta que lo etiqueten (salvo en facebook) ni que lo encasillen en un determinado perfil.

Pero si hay un tipo de hombre que yo echo de menos cada día en la salsa, es el hombre masculino, elegante, que sea capaz de bailar como un hombre.

Y os estaréis preguntado qué es eso de bailar como un hombre.

¿Cómo baila un hombre?

Obvio es que el hombre baila como le viene en gana. Al igual que la mujer.

Pero yendo de lo general a lo particular, yo empezaría por decir que un hombre tiene que bailar distinto de una mujer.

Y no, eso no es de Perogrullo (ojo, que este palabro está en la RAE, y al parecer fue invención del amigo Quevedo).

Mi amigo Antonio dice que hay hombres que salen a bailar con más escote que sus novias. Y es verdad.

¿Acaso ya no quedan hombres en este país? Puede que los haya, pero desde luego, yo no los encuentro por ninguna parte.

¿Pensáis que soy una clásica y una machista?

Pensad lo que queráis, pero a mí no me gustan los bailarines masculinos de salsa que enseñan el pecho, mueven el culo o agitan los hombros como una mujer.

Mirad a los hombres de cierta edad cuando bailan sevillanas (cuando tienen una idea del baile en cuestión). Son masculinos, no hacen las famosas mariconadas de las que tanto habla mi profesor de salsa Antonio. Pues esa es la idea que yo tengo de cómo ha de bailar el hombre.

Y sobre todo, en salsa, el hombre ha de ser el guía, el protector, el que está pendiente de que la mujer baile a gusto, de que no reciba golpes de otras parejas, el que gobierna las figuras, pero al mismo tiempo, el que ayuda a la mujer a sentirse bonita y femenina…

El hombre de verdad tiene un papel bastante complicado en la salsa, porque debe estar pendiente de muchas cosas y sobre todo, de su pareja de baile.

Pero la cuestión más importante no es esa. Lo que realmente importa es determinar de una vez por todas si los hombres que bailan salsa son o no son personas.

Lo trataremos mejor en otra entrada.

Pero ahora no.

Dispués.

Autor: Vanesa.